Nunca más que ahora supe que mi lengua no es la lengua, y que mi país no es el país. No me normalicen, no me acojan, no me den herramientas para entenderme con la mayoría, no me entiendan, no me enseñen, no me evangelicen en ninguna religión, ya sea de icono o de bandera. No me alfabeticen ni me asuman como propio, prefiero ser un "meteco", un extranjero, un charnego, un gitano, un "pepenalemania". No me hagan bilingüe, ni autorizado, ni con papeles, ni naturalizado. No me arranquen la Lengua, ni el entendimiento, no, ni los errores. No me encierren en un barrio, ni en un país, ni en un estado, ni siquiera en el mundo. Porque yo no soy yo, sino mundo y humanidad, y por eso no quiero pertenecer a una cultura, ni a una lengua, ni a unas costumbres. Sólo así podré llegar a ser un poco de Córdoba, o de donde ustedes quieran, que para el caso es lo mismo.
Déjenme en paz, y la paz los lleve. Con alegría se lo digo, porque cada vez me siento menos de ningún lugar. Y si quieren atarme a un grupo les tendré que repetir: "Lo que no pue sé, no pue sé, y además é imposible"
Déjenme en paz, y la paz los lleve. Con alegría se lo digo, porque cada vez me siento menos de ningún lugar. Y si quieren atarme a un grupo les tendré que repetir: "Lo que no pue sé, no pue sé, y además é imposible"
1 comentario:
Lástima que no hayas seguido escribiendo en tu blog. He leído las entradas y no hay ninguna que no me haya encantado.
¡Sigue escribiendo!
Un beso, el señor Papi Chomsky.
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